Pareciera ser el titulo de una película, pero no, esta es solo una parte de lo que podría llegar a ser el comienzo de una grave problemática social.
La hiperhidrosis es el exceso de la secreción sudoral. Esta puede ser de dos clases, generalizada con afectación de toda la piel, o localizada en determinadas regiones de la pielcon predominio en palmas, plantas, axilas, ingles y región craneofacial. En las mujeres con mamas grandes también en el pliegue submamario.
La hiperhidrosis se produce por una hiperactividad de las fibras autonómicas simpáticas, en respuesta a estímulos periféricos, lo que aumenta la respuesta sudomotora, es decir, provocando una sudoración excesiva de forma profusa y abundante por parte de las glándulas sudoríparas ante cualquier estimulo, ya sea por actividad física, elevadas temperaturas o estímulos emocionales provocados por situaciones de estrés o angustia del paciente. Si no se trata adecuadamente puede prolongarse de por vida.
Existen tres tipos de glándulas sudoríparas en la piel:
Ecrinas: encargadas de la termorregulación, están distribuidas por toda la piel.
Apocrinas: encargadas de la comunicación olfativa, localizadas en las axilas, pezones, perineo, área perianal y conducto auditivo externo.
Apoecrinas: con características intermedias a las anteriores, se localizan en las axilas.
La presencia de sudoración excesiva hace que la piel moje la ropa, especialmente a nivel de las axilas. Si a esto le sumamos que en algunos pacientes el olor del sudor es desagradable, debido a la descomposición del sudor y de restos de células descamadas de la piel, por la acción de bacterias y de hongos que contaminan la zona (bromhidrosis), es fácil imaginarse el problema social que esta situación representa, alterando la imagen corporal de la persona.
En los casos más graves, la piel de las zonas afectadas se muestra de un color rosado o blanco azulado, especialmente en los pies (cuando se utilizan zapatos que impiden la respiración de la piel) la piel aparece reblandecida, macerada, en donde puede aparecer descamación, fisuras e infecciones, ya sea por bacterias o por hongos.
Los primeros síntomas de la sudoración excesiva en las palmas de las manos afloran alrededor de los 13 años, mientras que en las axilas suelen aparecer hacia los 19 años. El tratamiento de este tipo de afecciones no es fácil. En los casos más leves se recurre a productos de farmacia, de droguería, de aplicación local en axilas o en pies. Se han utilizado medicamentos anticolinérgicos por vía oral con efectos temporales pero con importantes efectos secundarios (retención urinaria, visión borrosa, sequedad de boca…) por lo que su uso no es recomendable.
Se utilizan también preparados como el cloruro de aluminio hexahidratado en solución alcohólica, sobre todo en la forma axilar, pero irrita la piel. El ácido tánico, el glutaraldehido y la formalina al 1% son también eficaces aplicados localmente, pero utilizados durante mucho tiempo producen hiperpigmentaciones de la piel.
Esta Sudoración excesiva, también puede ser tratada ahora en forma efectiva con inyecciones locales de toxina botulínica utilizada actualmente en muchas afecciones (estrabismo, arrugas, patas de gallo, distonía cervical).
Estas inyecciones prometen terminar con el sudor excesivo.
Las inyecciones de toxina botulínica producen un bloqueo de la transmisión nerviosa. Se aplica también en el tratamiento de la hiperhidrosis localizada. Se inyecta subcutáneamente y la sintomatología remite en una semana, pero tiene el inconveniente de que reaparece al cabo de unos meses.
La enfermedad se manifiesta en un 50% de los casos en axilas, palmas de las manos, planta de los pies y en el rostro, al ser zonas donde se concentran las glándulas sudoríparas. La toxina botulínica resulta en la actualidad un tratamiento seguro y eficaz para combatir el sudor.
También se pueden tratar quirúrgicamente las formas severas de este trastorno, en manos, axilas y región craneofacial. La intervención es una simpatectomía torácica mediante endoscopia, y consiste en la sección de algunos nervios y ganglios de la cadena simpática torácica. Es una intervención eficaz, siempre y cuando sea realizada por manos expertas, que requiere una hospitalización de sólo 24 horas. La mortalidad es nula y las complicaciones escasas. El resultado de esta operación es satisfactorio en el 95% de los casos, mientras que en el 5% restante hay recidiva o fracaso, que se atribuye a una insuficiente extirpación de un ganglio. El principal efecto secundario es la aparición de transpiración en otras partes del cuerpo, conocida como sudoración compensatoria, que presentan el 50% de las personas operadas. Salvo en algunos pacientes no suele ser muy severa y en muchos casos desaparece espontáneamente.Según los expertos, las aplicaciones de toxina botulínica se han transformado en una de las alternativas no invasivas más exitosas para mejorar la calidad de vida de los pacientes.
Para el Dermatólogo Rodrigo Loubies, “esta patología se puede transformar en un verdadero estigma. En muchos casos, la sudoración no permite mantener una relación normal. Socialmente la sudoración está vinculada a la falta de higiene, por lo que muchos pacientes se aíslan por temor al rechazo”, dijo el especialista.
El problema del sudor excesivo sin duda puede traer más de algún trastorno en la autoestima de las personas. Según la experiencia de la Psicóloga, Sandra Rojas, del Centro de Salud Mental de Santiago, los pacientes que padecen de hiperhidrosis mantienen un perfil bajo ante el resto de la sociedad y no pueden desarrollarse normalmente ante el temor del rechazo con sus pares. “La labor del psicólogo es entregar las herramientas necesarias para que el paciente se sienta seguro de lo que es. Y pueda dominar su entorno”, explicó la terapeuta.
Para Rojas, los afectados que se sometan a las inyecciones de toxina botulínica podrán mejorar su calidad de vida.
En Chile se utiliza el tratamiento desde 1999 y ha demostrado una excelente respuesta terapéutica. Los efectos persisten alrededor de un año, y son más prolongados cuando hay clima seco, enfatizó el Dr. Loubies.